Es seguro dar mi usuario y contraseña del consulado a un servicio de citas
Es la pregunta correcta y conviene hacerla a cualquiera que te la pida, nosotros incluidos. Aquí va qué hace falta de verdad, qué se puede hacer con esos datos y qué no, y cómo juzgar a quien te los pide.
Si alguien te ofrece conseguirte la cita, en algún momento te va a pedir tus datos de acceso al sistema del consulado. Desconfiar ahí es sano. Lo que sigue sirve para juzgar a cualquiera, no solo a nosotros.
Por qué hacen falta esos datos
La agenda de citas no se abre sin identificarte. Para ver fechas y reservar hay que entrar con tu número de matrícula y tu contraseña, igual que entrarías tú. No hay forma de reservar a tu nombre sin eso: quien te diga que puede hacerlo sin tus datos, no está describiendo el sistema real.
Qué se puede hacer con esa contraseña, y qué no
- Sirve para una cosa: entrar al sistema de citas de ese consulado, ver fechas y reservar o cancelar.
- No es una contraseña bancaria ni da acceso a tu dinero, ni a tu correo, ni a ningún trámite fuera de esa agenda.
- No permite cambiar tus datos en el Registro de Matrícula ni pedir documentos a tu nombre.
- Si la cambias después, quien la tuviera deja de poder entrar. Esa es tu salida en cualquier momento.
Dicho eso, es tuya y de nadie más. El riesgo real no es que alguien vacíe tu cuenta: es que alguien descuidado tenga tus datos guardados en una hoja de cálculo o los pierda.
El riesgo que nombra el propio consulado
Hay uno que el consulado pone por escrito y que conviene que leas, aunque nos retrate a nosotros: avisa de que nadie puede conocer tu contraseña, porque puedes quedarte sin acceso al sistema de citas hasta 6 meses (2 del plazo de apertura de citas y 4 de bloqueo si no asistes). Dicho de otro modo: cuando el control de tus datos de acceso está en manos de un tercero, un bloqueo temporal de tu cuenta es algo que tú no vas a poder evitar ni corregir desde fuera.
Te lo contamos porque es cierto y porque la decisión es tuya. Por eso mismo el consulado pide tomar precauciones con cualquier servicio profesional, nosotros incluidos, y por eso puedes cambiar tu contraseña en el consulado cuando quieras.
Qué hacemos nosotros con ellos
- Tu usuario, tu contraseña, tu número de matrícula y tu fecha de nacimiento se guardan cifrados, no en texto plano, con cifrado AES-256-GCM.
- La llave para descifrarlos se guarda aparte de la base de datos.
- El panel desde el que se opera no está abierto a internet.
- Los usamos solo para entrar a tu agenda y reservar tu cita. Para nada más.
- Si cancelas, dejamos de usarlos. Y puedes cambiar tu contraseña en el consulado cuando quieras: no necesitas pedirnos permiso.
Lo que no vamos a decirte es que sea imposible que algo salga mal. Cualquiera que te prometa seguridad absoluta te está vendiendo algo.
Cómo juzgar a cualquiera que te pida estos datos
- Pregunta dónde se guardan y si van cifrados. Si la respuesta es vaga o se ofenden, ya sabes.
- Desconfía de quien te pida la contraseña por mensaje de texto o por un chat cualquiera, sin ninguna página propia detrás.
- Desconfía de quien te pida datos que no hacen falta: una contraseña de banco, una copia de tu tarjeta, tu clave del SAT.
- Desconfía de quien te cobre por adelantado. Si ya tiene tu dinero, tiene menos motivos para seguir intentándolo.
- Y si algo te hace dudar, cambia la contraseña del consulado. Es gratis y se hace en un minuto.
Si prefieres no dárselos a nadie
Es una decisión perfectamente razonable y no pasa nada. Puedes buscar la cita tú: es gratis y mucha gente lo consigue sola. Las páginas de preguntas de este sitio están para eso, las uses con nosotros o sin nosotros.